Manilva y Casares ofrecen nada más y nada menos que seis parcelas a la Diputación para la construcción del nuevo Parque de Bomberos pero Marmolejo, presidente del CPB de Málaga las rechaza por considerarlas «no válidas» y por el momento tampoco se contempla consignación presupuestaria para su puesta en funcionamiento.
La reapertura del retén de bomberos de Manilva, clausurado el pasado mes de junio tras 15 años de servicio en el municipio, se encuentra en un callejón sin salida. La tensión entre el Ayuntamiento de Manilva y la Diputación Provincial de Málaga se intensifica, con acusaciones cruzadas sobre la falta de voluntad de sus responsables y la idoneidad de los terrenos ofrecidos.
El primer teniente de alcalde de Manilva, Juan Carlos Morejón, ha confirmado en una entrevista en la Cadena Ser, que el Consistorio ha puesto a disposición de la Diputación un total de tres parcelas para que se construya en alguna de ellas el nuevo retén. Sin embargo, Morejón ha lamentado la “falta de voluntad” del Consorcio Provincial de Bomberos para impulsar el proyecto.
El Presupuesto, una evidencia clara de la «Falta de Voluntad»
Según el edil manilveño, el principal indicio de este estancamiento está en las cuentas: los presupuestos de la Diputación Provincial de Málaga no contemplan ninguna partida económica, ni siquiera para la redacción del proyecto de las nuevas instalaciones.
Ante esta situación, el Pleno del Ayuntamiento de Manilva abordará la próxima semana una moción instando formalmente a la Diputación a que reserve, de una vez, una partida presupuestaria para el desarrollo de estas nuevas instalaciones tan necesarias para la zona.
Diputación: «Los terrenos no reúnen los requisitos»
La versión de la Diputación Provincial de Málaga difiere de la ofrecida por el gobierno municipal. Fuentes del ente supramunicipal señalan que los terrenos ofrecidos no son aptos para la construcción del nuevo parque.
Recordamos de la existencia de un documento, firmado por el vicepresidente segundo de la Diputación y presidente del Consorcio Provincial de Bomberos, Manuel Marmolejo, en el que se decía que el nuevo parque sería financiado íntegramente por la institución provincial, siempre y cuando los municipios cedan un terreno que cumpla los criterios técnicos:
• Acceso inmediato a vías de alta capacidad.
• Superficie mínima de 2.500 m².
• Titularidad pública y libre de cargas.
• Acceso a suministros básicos y cobertura de comunicaciones.
Manilva ha puesto a disposición del Consorcio tres parcelas que, según Marmolejo, «no reúnen los requisitos necesarios» para albergar un retén de bomberos. Además, agregan que Casares, el otro municipio que también se había postulado para el servicio, ofreció otras tres que se encuentran demasiado cerca del parque de bomberos de Estepona, quedando igualmente descartadas para este nuevo parque.
El cierre se debió a deficiencias técnicas
Es fundamental recordar, para que el ciudadano de a pie entienda la situación, que el retén actual cerró el pasado mes de junio. En aquel momento, el Consorcio Provincial de Bomberos aseguró que se trataba de un cierre temporal y que se debió a cuestiones técnicas, mientras se encontraba un nuevo terreno.
A pesar de las promesas de la construcción de un nuevo parque en la zona de Manilva o Casares, y el anuncio del Ayuntamiento de Manilva en junio de recurrir a los tribunales si no había diálogo, la realidad es que el municipio sigue sin servicio y el nuevo edificio no cuenta con dotación económica ni ubicación validada a la vista por el momento, dejando a la ciudadanía en la incertidumbre sobre cuándo recuperará este servicio esencial.
Acciones por parte del Ayuntamiento
El Ayuntamiento de Manilva, aparte de iniciar un enfrentamiento directo desde el inicio del conflicto publicando la foto de los responsables del Consorcio bajo el titular: «La Diputación Provincial de Málaga y el Consorcio de Bomberos ponen en riesgo las vidas de nuestros vecinos» y señalando explícitamente al presidente del Consorcio de Bomberos, Manuel Marmolejo Setién, al director técnico, Francisco Soriano García, y al gerente del CPB, Salvador Cristóbal Pérez Zumaquero, como ejecutores de la orden de cierre dictada el 10 de junio, organizaba una manifestación en la puerta del retén y realizaba una campaña de recogida de firmas por Change.org y establecimientos locales en la que se conseguían más de 1.000 firmas, pero que de momento no ha servido de mucho.
De la misma manera, en una reunión de urgencia celebrada a los pocos días de conocer el cierre del retén con equipo de gobierno y el área jurídica del Ayuntamiento, anunciaban que se presentaría una denuncia contra la Diputación de Málaga y el Consorcio de Bomberos de la que por el momento, tampoco se ha dado a conocer ningún movimiento al respecto.


















