La propiedad del inmueble de la calle Sarmiento no acude a la reunión clave a cuatro días del desahucio y rechaza incluso una cita telemática.
La reunión considerada clave para intentar frenar los desahucios de las 62 viviendas de la calle Sarmiento, en Manilva, no llegó a celebrarse. A tan solo cuatro días de la ejecución de la orden de desalojo, la parte propietaria de los inmuebles no se ha presentado a la reunión programada para el día de hoy, excusando su ausencia en las inclemencias meteorológicas.
Según las fuentes presentes, ante esta situación se ofreció la posibilidad de celebrar la reunión de manera telemática, una alternativa que tampoco despertó interés por parte de la propiedad, que finalmente rehusó cualquier tipo de encuentro.
A la reunión estaban convocados miembros de la corporación municipal y una representante del colectivo de vecinos afectados, que acudieron con la expectativa de explorar una posible moratoria o aplazamiento del desahucio, previsto para los próximos días.
Crece la incertidumbre a días del desalojo
La ausencia de la propiedad ha sido interpretada por los vecinos como un nuevo portazo al diálogo y un agravamiento de la incertidumbre que viven las familias afectadas, muchas de ellas con menores, personas mayores o en situación de vulnerabilidad.
Desde el colectivo vecinal denuncian que, pese a la voluntad mostrada por su parte y por el Ayuntamiento para abrir una vía de negociación, no ha existido ninguna disposición real por parte de los propietarios para buscar una salida consensuada al conflicto.
Posible cita con la jueza el lunes
Según la versión trasladada por los propios afectados —y que hasta el momento de publicar esta noticia no ha podido ser confirmada oficialmente por el Ayuntamiento—, el próximo lunes a las 10:00 horas se habría conseguido una cita con la jueza que instruye el caso en el Juzgado número 1 de Estepona.
Los vecinos han anunciado que acudirán a las puertas del juzgado para conocer de primera mano el resultado de ese encuentro y cualquier decisión que pueda afectar al futuro inmediato de sus viviendas.
Llamamiento a una emergencia humanitaria
Mientras el calendario avanza hacia la fecha fijada para el desahucio, los afectados mantienen su llamamiento a las administraciones supramunicipales, reclamando la declaración de una emergencia humanitaria que permita activar medidas excepcionales y evitar que decenas de familias se queden en la calle.
La falta de diálogo con la propiedad y la ausencia de soluciones concretas mantienen el conflicto en un punto crítico, con todas las miradas puestas ahora en el ámbito judicial y en una posible intervención urgente de las administraciones competentes.













