Guardia Civil y Salvamento Marítimo coordinaron un operativo nocturno para localizar a los tres ocupantes, que se encontraban a más de una milla de la costa, no llevaban chalecos salvavidas y uno de ellos no sabia nadar.
Tres personas fueron rescatadas durante la noche del lunes en la zona de Punta Chullera después de que la tabla de paddle surf en la que navegaban fuera arrastrada mar adentro por el viento de poniente.
El aviso se recibió alrededor de las 21:07 horas, cuando Emergencias 112 alertó al Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo de Tarifa de que tres personas se encontraban en apuros a la altura de Punta Chullera. Según la información facilitada durante el operativo, en la tabla viajaban dos hombres y una mujer, ninguno llevaba chaleco salvavidas y, además, la mujer no sabía nadar.
La situación se complicó especialmente debido a la hora y a la progresiva pérdida de visibilidad. Una patrulla de la Guardia Civil se desplazó hasta la zona y, desde tierra, consiguió localizar visualmente la tabla mediante prismáticos. Los agentes llegaron a situarla a más de una milla de la costa, en dirección suroeste.
Una situación que se complicaba con la llegada de la noche
Ante la distancia a la que se encontraban y la imposibilidad de regresar por sus propios medios, se dio aviso a Salvamento Marítimo, que movilizó la embarcación Salvamar Gadir y el helicóptero Helimer 222.
Cuando la embarcación llegó a la zona, alrededor de las 21:50 horas, ya había anochecido y la tabla había dejado de ser visible desde tierra. Las referencias facilitadas por los agentes de la Guardia Civil resultaron fundamentales para que los equipos de Salvamento pudieran continuar la búsqueda.
Finalmente, alrededor de las 21:53-21:55 horas, los rescatadores consiguieron localizar la tabla y embarcar a sus tres ocupantes, que fueron trasladados hasta Estepona en buen estado. El helicóptero, que también había sido movilizado, llegó a la zona durante la fase final del operativo y regresó a su base tras comprobar que los ocupantes de la tabla ya estaban a salvo.
La intervención evitó que una situación que comenzó como una salida de aventuras al mar terminara convirtiéndose en una emergencia de consecuencias mucho más graves.
El paddle surf no está exento de peligro en esta zona
De nuevo saltan las alarmas y se solicita extremar las precauciones al practicar paddle surf en la costa de Manilva, especialmente entre personas que se inician en este deporte y que no tienen conocimientos de los cambios de vientos y mareas que suelen ser cambiantes de un momento a otro.
Aunque desde tierra el mar pueda parecer tranquilo, las condiciones pueden cambiar rápidamente. En una zona como la costa de Manilva, donde confluyen la acción del viento, el oleaje y las corrientes del Estrecho, un cambio en la dirección o intensidad del viento puede hacer que una persona sobre una tabla se aleje de la costa mucho más rápido de lo que podría imaginar.
El poniente puede convertirse especialmente en un factor de riesgo para quienes no conocen el comportamiento del mar en esta zona. Una persona sin experiencia puede intentar regresar remando directamente hacia la costa y encontrarse con que, pese a sus esfuerzos, continúa alejándose debido a las condiciones del viento y la corriente.
La dificultad aumenta todavía más cuando cae la noche. Una tabla de paddle surf tiene una visibilidad muy reducida desde una embarcación de rescate y, una vez que se pierde de vista la costa, puede resultar complicado determinar la posición y la dirección correcta para regresar.
Formación y prevención, claves antes de entrar al mar
El episodio de Punta Chullera deja también un importante mensaje de prevención: no basta con saber mantenerse de pie sobre una tabla para practicar paddle surf con seguridad.
Quienes se inician en esta actividad deberían conocer previamente las condiciones meteorológicas y marítimas, saber interpretar el viento y las corrientes de la zona y, especialmente, evitar alejarse de la costa si no cuentan con experiencia suficiente.
Precisamente ayer comenzaba el Taller de Paddle Surf organizado con el club de la localidad conjuntamente con la delegación de Juventud con el fin de enseñar todos los más jóvenes los entresijos de este bonito deporte y sus riesgos para poder practicarlo de manera segura.
El uso de chaleco o dispositivo de ayuda a la flotación, llevar un sistema de comunicación adecuado y evitar salir al mar cuando las condiciones no sean apropiadas son medidas básicas que pueden marcar la diferencia ante una emergencia.
También es recomendable informar a alguien en tierra de la salida prevista, comprobar la previsión meteorológica antes de entrar en el agua y no realizar este tipo de actividades cerca del anochecer si no se dispone de la experiencia y el equipamiento necesarios.
En este caso, la rápida intervención de la Guardia Civil y la coordinación con Salvamento Marítimo permitieron localizar a los tres afectados antes de que la situación fuera todavía más complicada.
Una tabla de paddle surf puede dar una falsa sensación de seguridad, pero frente a la costa, el mar puede cambiar en cuestión de minutos. Conocer la zona, respetar las condiciones y contar con una mínima formación antes de alejarse de la orilla no es una cuestión menor: puede ser la diferencia entre disfrutar del mar y necesitar un rescate.






