El municipio reconoce a quien durante doce años ha sido mucho más que su párroco y que ahora deja Manilva después de haberse ganado el cariño y el respeto de los vecinos.
Hay despedidas que son difíciles de explicar con palabras. Y la de José Antonio Melgar Muriana es una de ellas.
Cuando se cumplen doce años desde su llegada a Manilva, el municipio ha querido devolverle una pequeña parte de todo lo que, para muchos vecinos, ha representado durante este tiempo. La Corporación Municipal, reunida en sesión extraordinaria en el Salón de Plenos, ha aprobado su nombramiento como Hijo Adoptivo de Manilva.
Un reconocimiento que llega precisamente cuando el sacerdote se prepara para dejar las parroquias de Santa Ana de Manilva y San Luis de Sabinillas, después de que el Obispado de Málaga haya anunciado los nuevos nombramientos para el próximo curso pastoral y quizá por eso esta distinción tenga un significado todavía más especial.
José Antonio Melgar llegó a Manilva en 2014 como párroco y, doce años después, se marcha dejando atrás algo mucho más difícil de conseguir que cualquier cargo: el cariño de la gente.
Su manera cercana de entender el sacerdocio, su carácter abierto y dialogante y su disposición para estar al lado de los vecinos han hecho que, con el paso de los años, Melgar haya terminado siendo una persona profundamente vinculada a la vida de Manilva y Sabinillas.
Para muchos fieles, su marcha ha sido recibida con tristeza e incluso con cierta incomprensión. No resulta fácil entender que después de tantos años, de tantas celebraciones compartidas, de tantos momentos buenos y difíciles y de tanta implicación con el municipio, llegue el momento de decir adiós, la Iglesia ha decidido abrir una nueva etapa y Melgar tendrá ahora nuevas responsabilidades pastorales.
Una vida dedicada también a ayudar a los demás
Su paso por Manilva no se puede resumir únicamente en las celebraciones religiosas. Durante estos años también ha demostrado un profundo compromiso con quienes más lo necesitan.
Uno de los ejemplos más significativos fue la puesta en marcha de Cáritas Manilva en 2022, una iniciativa nacida de los propios vecinos y que contó con Melgar como presidente. El objetivo era claro: ayudar a las personas más vulnerables y trabajar por una sociedad con mayor igualdad, respeto y oportunidades.
Su compromiso solidario, además, ha traspasado las fronteras de Manilva. Como presidente de la ONG ACISS, ha participado durante años en misiones humanitarias en África, acompañando a médicos y enfermeros de hospitales malagueños que aprovechaban sus vacaciones para desplazarse a Ghana.
Allí han realizado intervenciones quirúrgicas, llevado medicamentos y material sanitario y colaborado en la formación de profesionales locales. Una labor que Melgar ya desarrollaba antes de su llegada a Manilva y que ha continuado manteniendo durante estos años.
Manilva le dice gracias
El alcalde de Manilva, así como todos los miembros de la corporación municipal, ha querido agradecer públicamente la extraordinaria labor realizada por el sacerdote durante todos estos años y ha destacado que se lleva consigo el respeto y el cariño de todos, un cariño que se queda también recogido oficialmente en la historia del municipio.
El nombramiento como Hijo Adoptivo de Manilva supone reconocer que, aunque José Antonio Melgar no nació aquí, Manilva se ha convertido en una parte importante de su vida y él, a su vez, ha terminado formando parte de la historia reciente de esta localidad.
Gracias por estos doce años. Por las celebraciones, por las palabras de ánimo, por estar al lado de quienes lo necesitaron y, sobre todo, por haber conseguido que un sacerdote que llegó en 2014 como un desconocido termine marchándose como Hijo Adoptivo de Manilva.
Porque algunos no nacen en un pueblo, pero terminan perteneciendo a él y José Antonio Melgar ya forma parte de Manilva.
Esta noche, Manilva volverá a decirle gracias
Y el reconocimiento no se quedó únicamente en el Salón de Plenos en el día de ayer.
Hoy, viernes 11 de septiembre, Manilva rendirá homenaje a José Antonio Melgar por sus doce años de servicio al municipio con una cena homenaje solidaria que tendrá lugar en el Pabellón de Usos Múltiples de Manilva.
El acto contará con la participación del alcalde de Manilva, Mario Jiménez; la concejala de Bienestar Social, Laura Salazar; y representantes de las parroquias de Manilva, Sabinillas y El Castillo, que han querido sumarse a este reconocimiento después de conocerse el relevo anunciado por el Obispado de Málaga.
Será, por tanto, una noche especialmente emotiva. Una oportunidad para que compañeros, fieles, vecinos y representantes municipales puedan compartir con Melgar unas últimas horas antes de que emprenda su nueva etapa pastoral.





