Porque, según Aguirre Newman, dos factores han desembocado en la dificultad para que el público objetivo acceda a comprar: los altos precios que se han alcanzado y las condiciones de los créditos hipotecarios. Por tanto, el mercado se renueva con menos soltura y actualmente se necesitan más de cuatro años (52 meses por regla general) para deshacerse de una promoción completa. En 2007, el plazo no llegaba a los 3 años (35).
Manilva lidera el inmovilismo: las promociones se venden en 6 años (73,1) El horizonte del presente ejercicio se barrunta similar al último año: disminución de la oferta, ajuste de precios y unos plazos de comercialización de 55 meses. Aún así, se prevé un mejor comportamiento de la demanda extranjera y nacional.






