Los vecinos de Manilva pueden observar en esta mañana de viernes el paso de uno de los buques más imponentes de la Armada Española, el Juan Carlos I (L-61), navegando por aguas próximas al litoral dentro del despliegue militar de la Operación FLOTEX-26, el mayor ejercicio naval anual de la Armada.
La maniobra militar, iniciada el pasado 11 de mayo y prevista hasta el día 22, se desarrolla entre el Golfo de Cádiz, el Estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán, una zona considerada estratégica tanto para España como para la OTAN por el intenso tráfico marítimo y su importancia geopolítica.
El gigantesco buque, con base habitual en Rota, actúa como principal plataforma aeronaval del ejercicio y opera con cazas AV-8B Harrier II, helicópteros embarcados y unidades anfibias. El paso del navío frente a la costa manilveña ha llamado especialmente la atención por sus dimensiones y por la inusual imagen de un portaeronaves navegando tan cerca de nuestro litoral.
Con más de 230 metros de eslora y capacidad para transportar cerca de 1.200 militares, vehículos blindados, helicópteros y lanchas de desembarco, el Juan Carlos I (L-61) es el mayor buque jamás construido para la Armada Española y una de las piezas clave de la capacidad de proyección militar del país.
Según ha informado la propia Armada, FLOTEX-26 tiene como objetivo evaluar la capacidad de respuesta de la Fuerza Naval en escenarios de crisis complejos y operaciones de alta intensidad, integrando fragatas, submarinos, drones, aeronaves y unidades de Infantería de Marina.
El despliegue también tiene una importante carga simbólica y estratégica. El Estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán se han convertido en uno de los puntos más sensibles del Mediterráneo occidental, especialmente por el tránsito militar internacional y la creciente vigilancia naval en el flanco sur europeo.






