Los peajes de la Costa del Sol no saben lo que es el coronavirus. Al llegar el Viernes de Dolores, los pasos de autopista de la provincia de Málaga han subido sus precios, adecuándolos a una temporada alta que, en materia turística, ha quedado suspendida hasta nueva orden. La patronal estima que desaparezcan un 25 por ciento de los hoteles de este enclave y por las carreteras solo circulan los servicios esenciales.

De hecho, en un trayecto entre Las Pedrizas y Marbella el sábado por la mañana, apenas se divisan turismos en la AP-7, sólo hay camiones y la Unidad Militar de Emergencias en dirección a Málaga. Consecuencias de un Estado de Alarma que se prolongará hasta el 26 de abril, pero que no ha llegado a la autopista de la Costa del Sol.

Un turismo que circulara el pasado jueves desde Antequera a Algeciras pagaría 3,45 euros en Las Pedrizas, luego 4,75 euros en Calahonda, para después abonar en San Pedro 3,20 euros y en Manilva 2,05 euros. Al día siguiente, con el inicio de la Semana Santa, Las Pedrizas pasaron a costar 5,20 euros, más los 7,70 euros de Calahonda sumados a los 5,20 euros de San Pedro de Alcántara (Marbella) y a los 3,35 euros de Manilva.

Los precios son peores para los transportistas, declarados por el Gobierno como actividad esencial para poder garantizar el abastecimiento de alimentos y demás productos durante el confinamiento decretado. Un camión paga ahora 6,05 euros en Las Pedrizas, más los 7,70 euros de Calahonda, los 5,20 euros de San Pedro y los 3,85 de San Pedro. Esto cuando en temporada baja se abonan 4,80 euros en el primer peaje, más los 7,70 de Calahonda, los 5,20 de San Pedro y los 3,05 de Manilva.

Poca sensibilidad

Los vehículos de mayor carga son los más damnificados con esta subida, que experimentan todos los años. El pasado jueves, en Las Pedrizas pagaban 6.90 euros, mientras al día siguiente pasaron a pagar nueve euros. En Calahonda este tipo de transportes pasan a abonar de 9,45 euros a 12,70 euros. Al igual que en San Pedro pagan 8,65 euros en vez de 6,45 euros de la temporada baja. En Manilva el precio es de 5,80 euros, cuando el pasado jueves era de cuatro euros.

La subida ha hecho que algunos alcaldes de la zona pidan un gesto a las concesionarias en medio de la crisis sanitaria. «Aunque esté previsto en las normas de la concesión, es una medida carente de sensibilidad con las circunstancias que estamos viviendo en estos momentos», afirma José María García Urbano, alcalde de Estepona, que pide tener en cuenta que «los desplazamientos que se producen ahora son solo por circunstancias estrictamente necesarias».

En la misma línea se expresó la alcaldesa de Fuengirola, Ana Mula, al decir que «es una medida poco sensible con la situación que estamos viviendo todos, sobre todo con aquellos trabajadores esenciales o transportistas que llevan mercancías de primera necesidad y que pueden utilizar esta vía a diario para desplazarse». «No obstante, tendrá poca repercusión, pues serán pocos los que, sabiendo de este incremento, se decanten por utilizarla y opten por la antigua Nacional-340», señala Mula.

Víctor Navas, alcalde de Benalmádena, fue de los más combativos contra el incrementeo de tarifas. «Vivimos en una situación extraordinaria e inédita en el contexto contemporáneo, en el que la sociedad en bloque, desde la familia a las empresas y trabajadores autónomos, realiza grandes sacrificios, y muchos también demuestran su perfil más solidario. Por ello, esta medida nos parece totalmente fuera de lugar, oportunista y muy poco ética», asevera Navas.

«No parece que nos encontremos en un escenario normal, ni de temporada alta turística, que justifique el mantenimiento de las tarifas más altas de la autopista de la Costa del Sol, que son las más caras por kilómetro de España», reseña Francisco Salado, presidente de la Diputación de Málaga, quien aprecia que «el Gobierno Central debería tener la sensibilidad de congelar las tarifas para esos desplazamientos esenciales que se pueden seguir produciendo en el litoral de Málaga».

Más allá fue el alcalde de Mijas, Josele González, que volvió a pedir, como viene haciendo desde que es regidor de la ciudad, que estos peajes sean liberalizados en caso de necesidad. «Seguimos reclamando, no solo que estas tarifas no soporten una subida tan desmesurada en las épocas de mayor afluencia de turistas y por ende de vehículos en toda la Costa del Sol, sino que también es necesario que esta carretera se abra en caso de accidente en la A-7(antigua N-340) para evitar que los vecinos tengan que soportar retenciones de varios kilómetros por no contar con una vía alternativa», solicita González.

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